Consignas:
• Obesidad.
• Causa de la obesidad.
• Esperanza de vida.
• Consecuencia médica.
• Enfermedades médicas.
• Obesidad y menopausia.
• Prevención.
• Sedentarismo.
• La obesidad en el mundo (Argentina, Europa y E.E.U.U).
• La obesidad en tierra del fuego.
• La obesidad en las personas y como transportarse.
La obesidad:
La obesidad es la enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza por acumulación excesiva de grasa, es decir cuando la reserva natural de energía de los humanos y otros mamíferos, almacenada en forma de grasa corporal se incrementa hasta un punto donde está asociada con numerosas complicaciones como ciertas condiciones de salud o enfermedades y un incremento de la mortalidad. La obesidad forma parte del síndrome metabólico siendo un factor de riesgo conocido, es decir predispone, para varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovascula- res, diabetes tipo 2, osteoartritis, así como a algunas formas de cáncer, padecimientos dermatológicos y gastrointestinales.
No sólo la obesidad ya se ha convertido en una pandemia debido a su rápida expansión sino que también ha cambiado sus características: ya no es una enfermedad propia de sociedades opulentas, por el contrario, afecta a personas de todas las edades y de distintos estratos sociales.
Además, otro de los datos aportados por este muestreo es la constatación de la estrecha relación entre la obesidad y el riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares o diabetes.• Causas de la obesidad:
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico y el tipo o estilo de vida que se lleve. Entre los factores que pueden causar obesidad puede ser atribuido un 30% a los factores genéticos, 40% a los factores no heredables y 30% a los factores meramente sociales, es decir, la relación entre factores genéticos y ambientales son del 30% y 70% respectivamente. Mayor ingesta de calorías de las que el cuerpo necesita.
Menor actividad física de la que el cuerpo precisa.
Existe un número de teorías para explicar la causa de este cambio desde 1980. La más creíble es la combinación de varios factores.
Pérdida de actividad: la gente obesa está menos activa en general que la gente delgada y no precisamente por su obesidad. Un incremento controlado en el consumo de calorías de la gente delgada no los hace menos activos, correspondientemente cuando la gente obesa pierde peso no comienzan a ser más activos. El cambio de peso no afecta los niveles de actividad.
Costo relativo más bajo de los alimentos: cambios masivos en las políticas agrícolas en los Estados Unidos y América ha conducido a una disminución en los precios de los alimentos a nivel de los consumidores, como en ningún momento en la historia. En el debate actual acerca de las políticas comerciales se destacan desacuerdos sobre los efectos de los subsidios. En los Estados Unidos, la producción de maíz, soya, trigo y arroz está subsidiado a través del proyecto de ley U.S. farm. El maíz y la soya, los cuales son la principal fuente de azúcar y grasas en los alimentos procesados, son por lo tanto más baratos comparados con las frutas y los vegetales.
Marketing incrementado: este también ha jugado un papel. Al inicio de 1980 la administración Reagan en los Estados Unidos levantó la mayoría de las regulaciones referentes a las propagandas dirigidas a niños sobre dulces y comida rápida. Como resultado de esto, el número de propagandas vistas por el promedio de los niños se incrementó grandemente y una larga proporción de estos consumieron comidas rápidas y dulces.
El cambio en la fuerza de trabajo: cada año un mayor porcentaje de la población pasa su día completo de trabajo detrás de un escritorio o una computadora, sin hacer virtualmente ningún ejercicio. Se ha incrementado el consumo de alimentos congelados densos en calorías que se cocinan en el horno de microondas y se ha fomentado la producción de "snacks" cada vez más elaborados.
Una causa social: muchos creen que juega un rol es el incremento en el número familias con dos ingresos, en las cuales ninguno de los padres permanece en el hogar para cuidar la casa. Esto incrementa los números de restaurantes y comidas para llevar.
La expansión incontrolada de las ciudades puede ser un factor: la tasa de obesidad se incrementa en la medida la expansión de las ciudades aumenta, posiblemente debido a que existe menos tiempo para caminar y para cocinar.
Desde 1980 los restaurantes de comida rápida han visto un crecimiento en términos del número de ventas y consumidores atendidos. Comidas a bajo costo y una intensa competencia por una porción del mercado, ha conducido a un incremento en el tamaño de las porciones, por ejemplo, las porciones de las papas fritas de McDonald's, aumentaron desde las 200 calorías en 1960 hasta más de 600 calorías hoy en día.
La herencia tiene un papel importante, tanto que de padres obesos el riesgo de sufrir obesidad para un niño es 10 veces superior a lo normal. En parte es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero en parte se debe a que los hábitos culturales alimentarios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padres a hijos.
Otra parte de los obesos lo son por enfermedades hormonales o endocrinas, y pueden ser solucionados mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.
• Esperanza de vida:
Un estudio realizado a personas mayores de cuarenta años de edad por el Framinghan Heart Study de 1948 a 1990 reveló que en aquellos pacientes con sobrepeso no fumadores tuvieron una esperanza de vida menor a la media de 3,3 años para las mujeres y 3,1 años para los hombres. En pacientes obesos no fumadores obtuvieron 7,1 años menos en las mujeres y 5,8 años menos en los hombres.
Los pacientes obesos fumadores tuvieron una esperanza de vida menor a la media de los fumadores no obesos de 7,2 años para las mujeres y 6,7 años para los hombres y en comparación a la media de los que no fumaban y eran de peso normal fue una diferencia de 13,3 años para las mujeres y 13,7 para los hombres.
• Consecuencias no médicas:
Además del incremento en enfermedad y mortalidad existen otras implicaciones para la actual tendencia mundial a la obesidad. Entre estas están:
Un incremento en la presión sobre los ingresos de las aerolíneas debido a la presión ejercida para conseguir un incremento en el ancho de los asientos en los aviones comerciales y debido al mayor costo del combustible: en 2000, el peso adicional de los pasajeros obesos le costó a las aerolíneas y los consumidores 275.000.000 de dólares americanos.
Un incremento en los litigios por personas obesas demandando restaurantes y aerolíneas. El decreto sobre La Responsabilidad Personal en el Consumo de Alimentos de 2005, fue motivado por una necesidad para reducir el número de litigios a partir de activistas obesos.
Un considerable costo social y económico atribuible a la obesidad, con costos médicos atribuibles a la obesidad aumentando hasta 78,5 billones de dólares o 9,1% de todo el gasto médico en los Estados Unidos para 1988.
Una disminución en la productividad de los trabajadores medido por el uso de permisos por discapacidad y absentismo en el trabajo.
Un estudio examinando los empleados de la Universidad Duke, encontró que aquellos con un IMC mayor de 40 llenaron planillas de reclamo, dos veces más que los trabajadores cuyo IMC fue entre 18,5 y 24,9 y perdieron días de trabajo más de 12 veces más que otros trabajadores. La herida más común fue debido a caídas y levantamiento de pisos, que afectó las extremidades inferiores, las manos, las muñecas y la espalda.
Existen tipos de obesidad en los que permanecen en diferentes lugares del cuerpo:
1. LAS OBESIDADES ALTAS:
Están ligadas a un "hipercortisolismo" (exceso de secreción de Cortisol -esteroide extraído de la corteza de las glándulas suprarrenales), sea inducido por excesos alimentarios, o bien sea primitivo y probablemente genético. Hay un stock de calorías excedentes bajo la forma de grasa de reserva de energía.
2. LAS OBESIDADES ABDOMINALES:
Provocadas por un desarreglo de la Insulina, así pues, por una mala utilización de los Hidratos de Carbono (azúcares), los cuales contribuyen no sólo a la producción de energía, sino que también para fabricar los triglicéridos (grasas).
3. LAS OBESIDADES BAJAS (caderas, nalgas, piernas y brazos):
Influenciadas por las hormonas femeninas. La cortisona y la insulina tienen una acción hiperlipogenética, es decir que contribuyen a la fabricación de grasas. Las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) tienen una acción hipolipolítica, es decir que contribuyen a una mala combustión de la grasa.
4. LAS OBESIDADES METABOLICAS PREDIABETICAS:
El vientre es redondo, caliente y blanco. Cuando no existe una sobrealimenta- ción, encontramos siempre una herencia diabética muy cercana. La sobrecarga de grasa se produce de forma brusca (como por ejemplo durante el transcurso de algunas enfermedades, también en el caso de la toma de anticonceptivos, o bien durante el embarazo). Sensación de hinchazón del vientre después de las comidas (aun habiendo comido poco).
5. LA OBESIDAD ALIMENTARIA COMPLICADA:
Asociación de una obesidad alta (obesidad alimentaria) y de un vientre redondo metabólico (obesidades metabólicas). Depósito graso abdominal progresivo. Calor excesivo. Hinchazón y/o sueño después de las comidas.
• Enfermedades médicas
Un 2% a un 3% de las causas de obesidad son a consecuencia de enfermedades endo- crinas como el hipotiroidismo, síndrome de Cushing, hipogonadismo, lesiones hipota- lámicas o deficiencia de la hormona de crecimiento. También ciertas enfermedades mentales o sustancias pueden predisponer a la obesidad. Entre las enfermedades mentales que pueden incrementar el riesgo de obesidad son trastornos alimentarios tales como bulimia nerviosa y consumo compulsivo de comida. Dejar de fumar es una causa conocida de ganancia de peso moderada, pues la nicotina suprime el apetito. Ciertos tratamientos médicos con (esteroides, antipsicóticos atípicos y algunas drogas para la fertilidad) pueden causar ganancia de peso.
Aparte del hecho de que corrigiendo estas situaciones se pueden mejorar la obesidad, la presencia de un incremento en el peso corporal puede complicar el manejo de otros.
• Obesidad y menopausia:
La menopausia produce cambios en la distribución de la grasa corporal y en la oxidación del tejido adiposo. El aumento de masa grasa abdominal y visceral de la postmenopausia se acompaña con aumento de la capacidad antioxidante a causa del cambio hormonal mientras que la edad no tiene influencia. Sin embargo, la capacidad antioxidante tiene una correlación lineal con la edad, pero no con la masa grasa troncular.
En mujeres inicialmente premenopáusicas que fueron seguidas durante 4 años a lo largo de la transición menopáusica, se comunicó un aumento de grasa subcutánea abdominal asociado con la edad, mientras que la menopausia se acompaña de un incremento en la masa grasa corporal total y en la masa grasa visceral. El incremento de la grasa visceral durante la menopausia con los cambios en la testosterona biodisponible.
El exceso de peso corporal (sobrepeso y obesidad produce mayor alteración en el Índice de Kupperman, metabolismo, sueño y calidad de vida). Las mujeres menopáusicas obesas tienen, además, mayor prevalencia de problemas en su sexualidad, relacionados consigo mismas y con factores relacionados con sus parejas.
• Prevención:
La obesidad se puede prevenir y tratar buscando el equilibrio en la ingesta de calorías con una dieta balanceada teniendo en cuenta los aportes calóricos de los alimentos. Se sabe que cada 250 gm. de grasa equivalen a 2.250 calorías, y cada gramo de grasa equivale a 9 kcal. Si existe un exceso de grasa corporal, se debe calcular la energía que representan y disminuirla en la ingesta alimentaria durante un período adecuado.
Un método se basa en estimar el aporte de energía de la dieta a partir de su contenido en macronutrientes. Esta energía de metabolización se calcula a partir de los factores de Atwater, que sólo son válidos para la dieta y no para alimentos particulares. Estos factores se recogen en la tabla siguiente:
Nutriente / compuesto Energía (kcal/g)
Grasa 9,0
Alcohol 7,0
Proteína 4,0
Carbohidrato 4,0
Así, una dieta diaria que aporte un total de 100,6 g de proteínas, 93,0 g de grasa y 215,5 g de carbohidratos, proporcionará una energía de, aproximadamente, 2.101 kcal.
En cuanto a alimentos, en la tabla siguiente se recogen algunos factores de Atwater que permiten estimar la energía que aportarían tras su metabolización:
Factores de Atwater para alimentos seleccionados
alimento Proteína (kcal/g) Grasa (kcal/g) Carbohidrato (kcal/g)
huevo 4,36 9,02 3,68
carne / pescado 4,27 9,02 *
leche / lácteos 4,27 8,79 3,87
fruta 3,36 8,37 3,60
arroz 3,82 8,37 4,12
soja 3,47 8,37 4,07
También se puede conocer la energía que aportarían los alimentos a través de un dispositivo denominado "bomba calorimétrica". Con este sistema se calculan los valores de energía que habitualmente se recogen en la mayoría de las tablas de composición de alimentos. En la tabla siguiente se reflejan algunos ejemplos:
Producto Energía (kcal)
Leche entera (un vaso) 156
Yogur entero (125 g) 69
Manzana (una pieza mediana) 77
Taza de té con dos cucharaditas de azúcar 67
Sedentarismo:
El sedentarismo se previene desde temprana edad en los niños y adolescentes por medio de la sana educación física. Enseñar al niño la importancia del deporte en su vida es una obligación de padres y educadores. Si el menor de edad no le da la importancia que tiene a la actividad física desde temprana edad, será un adulto propenso al sedentarismo. La educación física es cuestión de salud vital. De la misma forma los estados deben velar por la promoción deportiva entre su pobla- ción y no hacer del deporte un privilegio de pocos. Una sana alimentación está también en la línea de la prevención del sedentarismo. Empresas y lugares de trabajo en general deben tener un espacio para las actividades físicas de su personal. Reducir el sedentarismo, es reducir el riesgo de enfermedades. El deporte no es perder el tiempo.
El sedentarismo físico es la carencia de actividad física fuerte como el deporte, lo que pone al organismo humano en situación vulnerable ante enfermedades espe- cialmente cardiacas. El sedentarismo físico se presenta con mayor frecuencia en la vida moderna urbana, en sociedades altamente tecnificadas en donde todo está pensado para evitar grandes esfuerzos físicos, en las clases altas y en los círculos intelectuales en donde las personas se dedican más a actividades cerebrales. Paralelo al sedentarismo físico viene el problema de la obesidad que es un problema preocupante en los países industrializados.
Las consecuencias pueden ser muchas, pero las más notables pueden ser las siguientes:
Propensión a la obesidad:
La persona sedentaria no quema las grasas que consume y estas son almacenadas en áreas como el abdomen, lo que aumenta su volumen. Contrariamente a lo que se piensa, que reduciendo la cantidad de alimentos con las dietas se reduce el volumen de grasas, las dietas sin un régimen deportivo lo único que hacen es activar dichos "almacenes de grasa". Una dieta sin deporte está condenada al fracaso.
Debilitamiento óseo:
La carencia de actividad física hace que los huesos pierdan fuerza y se debiliten, lo que abre el camino a enfermedades óseas como la osteoporosis que es cuando los huesos dejan de ser compactos y debilitan la estructura humana.
Cansancio inmediato ante cualquier actividad que requiera esfuerzo físico como subir escalas, caminar, levantar objetos o correr:
El aumento del volumen de grasas en el organismo implica también el colesterol en el cual las arterias y venas se vuelven también almacenes de grasas inutilizadas, lo que hace que el flujo sanguíneo hacia el corazón sea menor y por lo tanto tenga que hacer un doble esfuerzo. De esto vienen los problemas cardíacos y las fatigas ante cualquier esfuerzo.
Problemas de espalda que generan dolores frecuentes.
Propensión a desgarres musculares.o LA OBESIDAD DEL SEDENTARISMO (falta de ejercicio):
• Obesidad.
• Causa de la obesidad.
• Esperanza de vida.
• Consecuencia médica.
• Enfermedades médicas.
• Obesidad y menopausia.
• Prevención.
• Sedentarismo.
• La obesidad en el mundo (Argentina, Europa y E.E.U.U).
• La obesidad en tierra del fuego.
• La obesidad en las personas y como transportarse.
La obesidad:
La obesidad es la enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza por acumulación excesiva de grasa, es decir cuando la reserva natural de energía de los humanos y otros mamíferos, almacenada en forma de grasa corporal se incrementa hasta un punto donde está asociada con numerosas complicaciones como ciertas condiciones de salud o enfermedades y un incremento de la mortalidad. La obesidad forma parte del síndrome metabólico siendo un factor de riesgo conocido, es decir predispone, para varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovascula- res, diabetes tipo 2, osteoartritis, así como a algunas formas de cáncer, padecimientos dermatológicos y gastrointestinales.
No sólo la obesidad ya se ha convertido en una pandemia debido a su rápida expansión sino que también ha cambiado sus características: ya no es una enfermedad propia de sociedades opulentas, por el contrario, afecta a personas de todas las edades y de distintos estratos sociales.
Además, otro de los datos aportados por este muestreo es la constatación de la estrecha relación entre la obesidad y el riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares o diabetes.• Causas de la obesidad:
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico y el tipo o estilo de vida que se lleve. Entre los factores que pueden causar obesidad puede ser atribuido un 30% a los factores genéticos, 40% a los factores no heredables y 30% a los factores meramente sociales, es decir, la relación entre factores genéticos y ambientales son del 30% y 70% respectivamente. Mayor ingesta de calorías de las que el cuerpo necesita.
Menor actividad física de la que el cuerpo precisa.
Existe un número de teorías para explicar la causa de este cambio desde 1980. La más creíble es la combinación de varios factores.
Pérdida de actividad: la gente obesa está menos activa en general que la gente delgada y no precisamente por su obesidad. Un incremento controlado en el consumo de calorías de la gente delgada no los hace menos activos, correspondientemente cuando la gente obesa pierde peso no comienzan a ser más activos. El cambio de peso no afecta los niveles de actividad.
Costo relativo más bajo de los alimentos: cambios masivos en las políticas agrícolas en los Estados Unidos y América ha conducido a una disminución en los precios de los alimentos a nivel de los consumidores, como en ningún momento en la historia. En el debate actual acerca de las políticas comerciales se destacan desacuerdos sobre los efectos de los subsidios. En los Estados Unidos, la producción de maíz, soya, trigo y arroz está subsidiado a través del proyecto de ley U.S. farm. El maíz y la soya, los cuales son la principal fuente de azúcar y grasas en los alimentos procesados, son por lo tanto más baratos comparados con las frutas y los vegetales.
Marketing incrementado: este también ha jugado un papel. Al inicio de 1980 la administración Reagan en los Estados Unidos levantó la mayoría de las regulaciones referentes a las propagandas dirigidas a niños sobre dulces y comida rápida. Como resultado de esto, el número de propagandas vistas por el promedio de los niños se incrementó grandemente y una larga proporción de estos consumieron comidas rápidas y dulces.
El cambio en la fuerza de trabajo: cada año un mayor porcentaje de la población pasa su día completo de trabajo detrás de un escritorio o una computadora, sin hacer virtualmente ningún ejercicio. Se ha incrementado el consumo de alimentos congelados densos en calorías que se cocinan en el horno de microondas y se ha fomentado la producción de "snacks" cada vez más elaborados.
Una causa social: muchos creen que juega un rol es el incremento en el número familias con dos ingresos, en las cuales ninguno de los padres permanece en el hogar para cuidar la casa. Esto incrementa los números de restaurantes y comidas para llevar.
La expansión incontrolada de las ciudades puede ser un factor: la tasa de obesidad se incrementa en la medida la expansión de las ciudades aumenta, posiblemente debido a que existe menos tiempo para caminar y para cocinar.
Desde 1980 los restaurantes de comida rápida han visto un crecimiento en términos del número de ventas y consumidores atendidos. Comidas a bajo costo y una intensa competencia por una porción del mercado, ha conducido a un incremento en el tamaño de las porciones, por ejemplo, las porciones de las papas fritas de McDonald's, aumentaron desde las 200 calorías en 1960 hasta más de 600 calorías hoy en día.
La herencia tiene un papel importante, tanto que de padres obesos el riesgo de sufrir obesidad para un niño es 10 veces superior a lo normal. En parte es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero en parte se debe a que los hábitos culturales alimentarios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padres a hijos.
Otra parte de los obesos lo son por enfermedades hormonales o endocrinas, y pueden ser solucionados mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.
• Esperanza de vida:
Un estudio realizado a personas mayores de cuarenta años de edad por el Framinghan Heart Study de 1948 a 1990 reveló que en aquellos pacientes con sobrepeso no fumadores tuvieron una esperanza de vida menor a la media de 3,3 años para las mujeres y 3,1 años para los hombres. En pacientes obesos no fumadores obtuvieron 7,1 años menos en las mujeres y 5,8 años menos en los hombres.
Los pacientes obesos fumadores tuvieron una esperanza de vida menor a la media de los fumadores no obesos de 7,2 años para las mujeres y 6,7 años para los hombres y en comparación a la media de los que no fumaban y eran de peso normal fue una diferencia de 13,3 años para las mujeres y 13,7 para los hombres.
• Consecuencias no médicas:
Además del incremento en enfermedad y mortalidad existen otras implicaciones para la actual tendencia mundial a la obesidad. Entre estas están:
Un incremento en la presión sobre los ingresos de las aerolíneas debido a la presión ejercida para conseguir un incremento en el ancho de los asientos en los aviones comerciales y debido al mayor costo del combustible: en 2000, el peso adicional de los pasajeros obesos le costó a las aerolíneas y los consumidores 275.000.000 de dólares americanos.
Un incremento en los litigios por personas obesas demandando restaurantes y aerolíneas. El decreto sobre La Responsabilidad Personal en el Consumo de Alimentos de 2005, fue motivado por una necesidad para reducir el número de litigios a partir de activistas obesos.
Un considerable costo social y económico atribuible a la obesidad, con costos médicos atribuibles a la obesidad aumentando hasta 78,5 billones de dólares o 9,1% de todo el gasto médico en los Estados Unidos para 1988.
Una disminución en la productividad de los trabajadores medido por el uso de permisos por discapacidad y absentismo en el trabajo.
Un estudio examinando los empleados de la Universidad Duke, encontró que aquellos con un IMC mayor de 40 llenaron planillas de reclamo, dos veces más que los trabajadores cuyo IMC fue entre 18,5 y 24,9 y perdieron días de trabajo más de 12 veces más que otros trabajadores. La herida más común fue debido a caídas y levantamiento de pisos, que afectó las extremidades inferiores, las manos, las muñecas y la espalda.
Existen tipos de obesidad en los que permanecen en diferentes lugares del cuerpo:
1. LAS OBESIDADES ALTAS:
Están ligadas a un "hipercortisolismo" (exceso de secreción de Cortisol -esteroide extraído de la corteza de las glándulas suprarrenales), sea inducido por excesos alimentarios, o bien sea primitivo y probablemente genético. Hay un stock de calorías excedentes bajo la forma de grasa de reserva de energía.
2. LAS OBESIDADES ABDOMINALES:
Provocadas por un desarreglo de la Insulina, así pues, por una mala utilización de los Hidratos de Carbono (azúcares), los cuales contribuyen no sólo a la producción de energía, sino que también para fabricar los triglicéridos (grasas).
3. LAS OBESIDADES BAJAS (caderas, nalgas, piernas y brazos):
Influenciadas por las hormonas femeninas. La cortisona y la insulina tienen una acción hiperlipogenética, es decir que contribuyen a la fabricación de grasas. Las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) tienen una acción hipolipolítica, es decir que contribuyen a una mala combustión de la grasa.
4. LAS OBESIDADES METABOLICAS PREDIABETICAS:
El vientre es redondo, caliente y blanco. Cuando no existe una sobrealimenta- ción, encontramos siempre una herencia diabética muy cercana. La sobrecarga de grasa se produce de forma brusca (como por ejemplo durante el transcurso de algunas enfermedades, también en el caso de la toma de anticonceptivos, o bien durante el embarazo). Sensación de hinchazón del vientre después de las comidas (aun habiendo comido poco).
5. LA OBESIDAD ALIMENTARIA COMPLICADA:
Asociación de una obesidad alta (obesidad alimentaria) y de un vientre redondo metabólico (obesidades metabólicas). Depósito graso abdominal progresivo. Calor excesivo. Hinchazón y/o sueño después de las comidas.
• Enfermedades médicas
Un 2% a un 3% de las causas de obesidad son a consecuencia de enfermedades endo- crinas como el hipotiroidismo, síndrome de Cushing, hipogonadismo, lesiones hipota- lámicas o deficiencia de la hormona de crecimiento. También ciertas enfermedades mentales o sustancias pueden predisponer a la obesidad. Entre las enfermedades mentales que pueden incrementar el riesgo de obesidad son trastornos alimentarios tales como bulimia nerviosa y consumo compulsivo de comida. Dejar de fumar es una causa conocida de ganancia de peso moderada, pues la nicotina suprime el apetito. Ciertos tratamientos médicos con (esteroides, antipsicóticos atípicos y algunas drogas para la fertilidad) pueden causar ganancia de peso.
Aparte del hecho de que corrigiendo estas situaciones se pueden mejorar la obesidad, la presencia de un incremento en el peso corporal puede complicar el manejo de otros.
• Obesidad y menopausia:
La menopausia produce cambios en la distribución de la grasa corporal y en la oxidación del tejido adiposo. El aumento de masa grasa abdominal y visceral de la postmenopausia se acompaña con aumento de la capacidad antioxidante a causa del cambio hormonal mientras que la edad no tiene influencia. Sin embargo, la capacidad antioxidante tiene una correlación lineal con la edad, pero no con la masa grasa troncular.
En mujeres inicialmente premenopáusicas que fueron seguidas durante 4 años a lo largo de la transición menopáusica, se comunicó un aumento de grasa subcutánea abdominal asociado con la edad, mientras que la menopausia se acompaña de un incremento en la masa grasa corporal total y en la masa grasa visceral. El incremento de la grasa visceral durante la menopausia con los cambios en la testosterona biodisponible.
El exceso de peso corporal (sobrepeso y obesidad produce mayor alteración en el Índice de Kupperman, metabolismo, sueño y calidad de vida). Las mujeres menopáusicas obesas tienen, además, mayor prevalencia de problemas en su sexualidad, relacionados consigo mismas y con factores relacionados con sus parejas.
• Prevención:
La obesidad se puede prevenir y tratar buscando el equilibrio en la ingesta de calorías con una dieta balanceada teniendo en cuenta los aportes calóricos de los alimentos. Se sabe que cada 250 gm. de grasa equivalen a 2.250 calorías, y cada gramo de grasa equivale a 9 kcal. Si existe un exceso de grasa corporal, se debe calcular la energía que representan y disminuirla en la ingesta alimentaria durante un período adecuado.
Un método se basa en estimar el aporte de energía de la dieta a partir de su contenido en macronutrientes. Esta energía de metabolización se calcula a partir de los factores de Atwater, que sólo son válidos para la dieta y no para alimentos particulares. Estos factores se recogen en la tabla siguiente:
Nutriente / compuesto Energía (kcal/g)
Grasa 9,0
Alcohol 7,0
Proteína 4,0
Carbohidrato 4,0
Así, una dieta diaria que aporte un total de 100,6 g de proteínas, 93,0 g de grasa y 215,5 g de carbohidratos, proporcionará una energía de, aproximadamente, 2.101 kcal.
En cuanto a alimentos, en la tabla siguiente se recogen algunos factores de Atwater que permiten estimar la energía que aportarían tras su metabolización:
Factores de Atwater para alimentos seleccionados
alimento Proteína (kcal/g) Grasa (kcal/g) Carbohidrato (kcal/g)
huevo 4,36 9,02 3,68
carne / pescado 4,27 9,02 *
leche / lácteos 4,27 8,79 3,87
fruta 3,36 8,37 3,60
arroz 3,82 8,37 4,12
soja 3,47 8,37 4,07
También se puede conocer la energía que aportarían los alimentos a través de un dispositivo denominado "bomba calorimétrica". Con este sistema se calculan los valores de energía que habitualmente se recogen en la mayoría de las tablas de composición de alimentos. En la tabla siguiente se reflejan algunos ejemplos:
Producto Energía (kcal)
Leche entera (un vaso) 156
Yogur entero (125 g) 69
Manzana (una pieza mediana) 77
Taza de té con dos cucharaditas de azúcar 67
Sedentarismo:
El sedentarismo se previene desde temprana edad en los niños y adolescentes por medio de la sana educación física. Enseñar al niño la importancia del deporte en su vida es una obligación de padres y educadores. Si el menor de edad no le da la importancia que tiene a la actividad física desde temprana edad, será un adulto propenso al sedentarismo. La educación física es cuestión de salud vital. De la misma forma los estados deben velar por la promoción deportiva entre su pobla- ción y no hacer del deporte un privilegio de pocos. Una sana alimentación está también en la línea de la prevención del sedentarismo. Empresas y lugares de trabajo en general deben tener un espacio para las actividades físicas de su personal. Reducir el sedentarismo, es reducir el riesgo de enfermedades. El deporte no es perder el tiempo.
El sedentarismo físico es la carencia de actividad física fuerte como el deporte, lo que pone al organismo humano en situación vulnerable ante enfermedades espe- cialmente cardiacas. El sedentarismo físico se presenta con mayor frecuencia en la vida moderna urbana, en sociedades altamente tecnificadas en donde todo está pensado para evitar grandes esfuerzos físicos, en las clases altas y en los círculos intelectuales en donde las personas se dedican más a actividades cerebrales. Paralelo al sedentarismo físico viene el problema de la obesidad que es un problema preocupante en los países industrializados.
Las consecuencias pueden ser muchas, pero las más notables pueden ser las siguientes:
Propensión a la obesidad:
La persona sedentaria no quema las grasas que consume y estas son almacenadas en áreas como el abdomen, lo que aumenta su volumen. Contrariamente a lo que se piensa, que reduciendo la cantidad de alimentos con las dietas se reduce el volumen de grasas, las dietas sin un régimen deportivo lo único que hacen es activar dichos "almacenes de grasa". Una dieta sin deporte está condenada al fracaso.
Debilitamiento óseo:
La carencia de actividad física hace que los huesos pierdan fuerza y se debiliten, lo que abre el camino a enfermedades óseas como la osteoporosis que es cuando los huesos dejan de ser compactos y debilitan la estructura humana.
Cansancio inmediato ante cualquier actividad que requiera esfuerzo físico como subir escalas, caminar, levantar objetos o correr:
El aumento del volumen de grasas en el organismo implica también el colesterol en el cual las arterias y venas se vuelven también almacenes de grasas inutilizadas, lo que hace que el flujo sanguíneo hacia el corazón sea menor y por lo tanto tenga que hacer un doble esfuerzo. De esto vienen los problemas cardíacos y las fatigas ante cualquier esfuerzo.
Problemas de espalda que generan dolores frecuentes.
Propensión a desgarres musculares.o LA OBESIDAD DEL SEDENTARISMO (falta de ejercicio):
La grasa se acumula
sobre los flancos, son los llamados “flotadores". Aparece cuando hay
una reducción de la actividad física sin reducción del consumo de hidratos de
carbono. La grasa es densa y caliente. La sobrecarga no sobrepasa los tres
o cuatro kilos.
·
La obesidad en el mundo ( Argentina, Europa y E.E.U.U):
Para realizar este estudio se
analizaron los datos de más de 168.000 individuos de 163 países de entre 18 y
80 años, la conclusión a la que se llegó es alarmante: entre la mitad y dos
tercios de la población mundial tiene excedente importante de peso.
o
El resultado más preocupante es que más de la mitad de la población
argentina - exactamente el 53,4%- tiene exceso de peso (sobrepeso y obesidad).
El porcentaje promedio de obesidad en el país trepó del 14,6% en 2005 al 18% en
2009.
o
Varios países europeos cuentan en la
actualidad con una tasa de obesidad y sobrepeso que ya llega al 20 por
ciento de su población total. En España, más del 30 por
ciento de los niños de entre 7 y 11 años sufren de exceso de peso –un 10
por ciento de la población.
o
Estos números disminuyen levemente en la franja de edad de 13
a 17 años: la obesidad es padecida por una cuarta parte de esta población,
mientras que un 20 por ciento tiene sobrepeso. Cifras que, de cualquier modo,
son llamativas.
o
Esto es como resultado de la creciente obesidad que se origina,
sobre todo, en los pésimos hábitos alimentarios (comida chatarra, gaseosas,
dulces en exceso) y en el sedentarismo predominantes en los países
desarrollados. Un dato bastante alarmante: a principios del siglo pasado la
obesidad afectaba, en todo el mundo, a 1000 millones de personas y el sobrepeso
a 300 millones. En el 2005 estas cifras ascendieron a 1.500 millones en el
primer caso, y a 414 millones, en el segundo.
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La obesidad en tierra del fuego:
Ante el incremento de la obesidad en la franja
infantil en Tierra del Fuego, la Comisión de Nutrición del Ministerio de Salud
de la Provincia impulsa un curso de Formación de Facilitadores, en el Centro
Infantil Integrado “Los Enanitos”, con el objetivo de capacitar a los que
trabajan con niños en materia de alimentación saludable, comensabilidad y
hábitos saludables.
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La obesidad en las personas y como transportarse:
Aquellos
ocupantes de un automóvil que padecen exceso de peso se dan cuenta antes que
nadie de si la habitabilidad de un coche es buena o mala. El mejor ejemplo que
conozco es un amigo que, midiendo dos metros, pesa 150 kilos. Le cuesta
bastante acomodarse en un turismo normal a causa de su morfología.
Se ha
demostrado que la obesidad puede beneficiar las posibilidades de supervivencia
cuando hablamos de una colisión lateral, al estar las partes vitales del cuerpo
humano más protegidas. Sin embargo para todo lo demás, el sobrepeso no es nada
bueno. Lo dice Jeff Crandall, uno de los mayores expertos del mundo en
biomecánica de impacto aplicada.
Partamos del
supuesto de que los ocupantes llevan siempre el cinturón de seguridad
abrochado. Recordemos que, en un accidente, la masa de nuestros cuerpos sin
retención tiende a seguir en movimiento, el resultado es mucho más del peso
normal del cuerpo.
Un adulto de
peso normal impacta contra el asiento delantero si va detrás con el peso de un
elefante adulto. Está claro que al haber más masa a la misma velocidad se
produce mayor fuerza en el impacto. A fin de cuentas, el peso es una fuerza, la
masa sigue siendo la misma.
Con los
cinturones de seguridad el problema es que se han diseñado para la mayoría de
la población, por lo que un sujeto obeso no irá igual de bien sujeto que uno
más delgado. Por otra parte, la capa de grasa al comprimirse siempre resta
eficacia al cinturón, como vestir ropa muy holgada. También pueden afectar
seriamente al cuello si la altura del cinturón no es la adecuada (no se puede
regular en todos los modelos).
Si el
cinturón se sube por encima de la pelvis por un mal ajuste o por la morfología,
existe un grave riesgo de lesiones internas. Además de todo lo dicho, el
rescate de una persona siempre es más complicado cuanto más grande es. Aunque
moleste un poco, el cinturón SIEMPRE debe ir ceñido al cuerpo, con la banda
horizontal cubriendo la pelvis. Si va suelto, peor para nosotros.
Los
conductores obesos forzosamente tienen su cuerpo más cercano al volante y el
airbag, y cuanto más cercano está el airbag, más riesgo existe de lesiones.
Cuando se es pasajero, lo suyo es que el más obeso se coloque en el asiento del
copiloto y lo más retrasado posible respecto al salpicadero.
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